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LA IGLESIA DE LA COMPAÑIA ABRE SUS PUERTAS A SALZILLO Y A SU ESCUELA DE CARAVACA

LA IGLESIA DE LA COMPAÑIA ABRE SUS PUERTAS A SALZILLO Y A SU ESCUELA DE CARAVACA

La muestra vincula al escultor y supone un reconocimiento a la huella que dejó en la escuela de la ciudad en el siglo XVIII

La antigua iglesia de la Compañía de Jesús abrió ayer sus puertas de par en par para inaugurar la exposición ‘Salzillo y Caravaca de la Cruz’, organizada por la Fundación Cajamurcia, que como ya hiciera en el Año Jubilar de 2003, entonces con ‘La Ciudad en lo alto’, se ha querido sumar a las actividades culturales programadas para este nuevo Jubileo.

Al acto inaugural asistieron el presidente de la Comunidad, Pedro Antonio Sánchez; el presidente de la Fundación Cajamurcia, Carlos Egea; el Obispo de la Diócesis de Cartagena, José Manuel Lorca; el alcalde de Caravaca, José Moreno; y diversas autoridades regionales y locales.

La exposición, comisariada por Cristóbal Belda, catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Murcia y director del Proyecto Huellas de la Fundación Cajamurcia, e Indalecio Pozo, director del Museo de la Vera Cruz y el Museo de la Fiesta en Caravaca, es, según sus responsables, una confirmación de que «Salzillo creó escuela», una escuela que tuvo dos grandes ‘sedes’: Murcia, con su conocido discípulo Roque López, y Caravaca, con otro de sus alumnos más aventajados, José López.

La exposición pone de relieve esta última escuela, la de Caravaca, así como el perfil biográfico de los grandes escultores de dicha ciudad coetáneos de Salzillo. A través de las obras expuestas se puede apreciar la relación que el taller de Salzillo mantuvo con Caravaca, donde se creó una escuela con personalidad propia cuyo representante más importante fue José López, discípulo directo del propio escultor murciano, precedido por su padre, Ginés López Pérez (discípulo de Nicolás Salzillo y embrión de la escuela). Seguirán la estela Marcos Laborda (continuador de José López) y Francisco Fernández Caro, quien cerró este círculo escultórico caravaqueño y llevaría los ecos del maestro hasta mediados del siglo XIX.

Más de 50 piezas

Todos estos artistas son naturales de Caravaca, núcleo dinamizador de la escultura del siglo XVIII donde desarrollaron su actividad y expandieron su arte por la encomienda de la orden de Santiago, que en aquella época llegaba hasta Andalucía Oriental, varias zonas de La Mancha, Lorca y Águilas.

Compuesta por más de 50 piezas, algunas de ellas restauradas para la ocasión, la exposición reúne principalmente esculturas, pero también pinturas, tejidos, planos, mapas, libros y diversos objetos, como vasos sagrados. Las obras proceden de museos, iglesias, conventos y colecciones privadas de toda la Región.

Entre las obras más destacadas, los visitantes podrán contemplar dos de las más preciadas esculturas de Francisco Salzillo: los pasos de San Juan y La Verónica, que desfilan en la mañana del Viernes Santo. Procedentes del Museo Salzillo, las dos esculturas están datadas en 1755, año en el que el caravaqueño José López trabajaba en el taller del maestro Salzillo; de ahí la importancia de su presencia en esta muestra. San Juan está considerado el modelo ideal de la escultura barroca española del siglo XVIII por su perfecta unidad de forma y color.

Otras de las obras más representativas son los santos gremiales realizados por Salzillo (San Isidro Labrador, San Roque…) y, sobre todo, las nuevas atribuciones documentales que vienen a cambiar el panorama de la escultura en Murcia en el último tercio del siglo XVIII. También vale la pena contemplar -o comparar- las distintas versiones de la Virgen de las Angustias esculpidas por Salzillo, José López y Marcos Laborda.

Asimismo, cabe destacar una pieza de gran simbolismo: la mantilla de la reina María Cristina de Borbón, un homenaje al trabajo manual o artesanal (‘oficio de las manos’) -en este caso de las bordadoras- que los gremios reivindicaban y a cuyas aspiraciones dio forma Francisco Fernández Caro. En este marco, Belda señala que, en la última sección de la exposición, la figura de Carlos III está presente como gran reformador en la dignificación de ese trabajo manual, realizando también un homenaje al citado monarca.

Proyecto Huellas

El presidente de la Fundación Cajamurcia, Carlos Egea, destacó que la exposición ‘Salzillo y Caravaca de la Cruz’ viene a dar continuidad a una iniciativa que la Fundación Cajamurcia puso en marcha en el año 2001, el Proyecto Huellas, «un ambicioso proyecto de recuperación y puesta en valor del patrimonio histórico de la Región que nuestra entidad inició con la gran exposición del mismo nombre, ‘Huellas’. Una muestra que ayudó a que los murcianos valorásemos y apreciásemos en su justa medida el rico patrimonio histórico-artístico que poseemos», puntualizó.

Pedro Antonio Sánchez, aseguró que «el Año Santo de Caravaca de la Cruz será un tesoro cultural más de la Región como ya lo es la obra de Francisco Salzillo». Durante su intervención, destacó el magnífico trabajo realizado por el Centro Regional de Restauración, encargado de «dar esplendor a algunas de estas esculturas para que cuando regresen a su lugar de destino lo hagan en las mejores condiciones».

El alcalde de Caravaca, José Moreno, agradeció «a las iglesias y cofradías que han prestado este excepcional patrimonio para poder exhibirlo en Caravaca; así, quienes vengan a visitar la basílica podrán admirar estas obras y pasear por nuestra ciudad para conocer el legado de la escuela de Salzillo y los vínculos con San Juan de la Cruz y Santa Teresa, además de toda nuestra riqueza monumental y paisajística».

Lorca Planes comentó que «no podíamos quedarnos de brazos cruzados y nos dirigimos a los conventos, a las comunidades parroquiales y a las cofradías para que colaborasen en este proyecto. Deseo a todos los peregrinos que vengan a encontrarse con la Cruz de Caravaca que tengan tiempo para disfrutar de lo bello, que saboreen esta experiencia y que se encuentren con el verdadero corazón de esta ciudad, que sigue latiendo».

‘Salzillo y Caravaca de la Cruz’ cuenta con la colaboración de la Comunidad Autónoma, a través de la Consejería de Cultura y Portavocía, el Obispado de la Diócesis de Cartagena, el Ayuntamiento de Caravaca de la Cruz y la Fundación Camino de la Cruz de Caravaca.