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LA ACCIÓN SOCIAL, LA MAYOR INVERSIÓN DE LA FUNDACIÓN CAJAMURCIA

LA ACCIÓN SOCIAL, LA MAYOR INVERSIÓN DE LA FUNDACIÓN CAJAMURCIA

La institución destina más de un tercio de su presupuesto a apoyar a las personas con mayores dificultades

La Fundación Cajamurcia dedica más de un tercio de su presupuesto anual al fomento de actividades solidarias, con la finalidad de mejorar la calidad de vida de las personas con dificultades de integración social y apoyar a sus familias. A través de diversas iniciativas, busca conseguir la plena inserción social y educativa y contribuir a la prevención de las diferentes situaciones de exclusión.

Uno de los proyectos desarrollados en los últimos años ha sido el de impulsar la Plataforma de Acción Social de la UMU, con la finalidad de crear un espacio de encuentro entre proyectos de ONG que precisan ayuda y los ciudadanos, empresas y administraciones que pueden prestarla. Igualmente, mantiene una permanente colaboración con Cáritas Diocesana. En este caso, además de apoyar la práctica totalidad de las actividades que realiza Cáritas, desde 2012 suma a esta aportación la efectuada a través de la Tarjeta Hermanos, que permite abonar las compras con un coste adicional del 0,7% que se dona a Cáritas Diocesana Región de Murcia.

El Patronato Jesús Abandonado es una organización con la que colabora asiduamente. El acuerdo permite impulsar la acción social mediante la cual se presta atención a miles de personas que atraviesan momentos de dificultades económicas. La reforma del comedor social, a la que contribuyó la Fundación Cajamurcia, permitió triplicar el número de personas a las que se atiende en estas instalaciones.

Por otra parte, la atención a la infancia es una de las líneas de actuación más importantes de la Fundación Cajamurcia. En este sentido, trabaja en favor del fomento de sus posibilidades de aprendizaje y patrocina actividades que mejoran la oferta educativa, además de otras que refuerzan el núcleo familiar.

Entre los proyectos destinados a los más pequeños destaca la colaboración con Unicef y la que mantiene con el Centro Escénico de Integración Social Infantil y Juvenil Pupaclown, un local escénico adaptado a personas con discapacidad auditiva, visual y de movilidad, entre otras.

Dentro del mismo ámbito de atención a los menores enfermos, la Fundación Cajamurcia, en colaboración con la Consejería de Educación y Universidades, convoca el Certamen Nacional de Relatos ‘En mi verso soy libre’, dirigido a potenciar en los niños y adolescentes que sufren alguna enfermedad el amor hacia los libros.

Las personas mayores son también uno de los colectivos que cuentan con el apoyo de la Fundación Cajamurcia. Esta ayuda se concreta, entre otras actuaciones, en el apoyo continuado a la programación de actividades en los Centros de Día de la Región, así como en el mantenimiento de proyectos para la mejora de la calidad de vida de los enfermos de larga duración o crónicos, como los afectados por párkinson y alzhéimer.

Integración plena

Otra de las contribuciones destacadas de la Fundación Cajamurcia con los colectivos más desfavorecidos se centra en su participación en diversos proyectos que ayudan a facilitar la vida de las personas con discapacidad. Para ello, desarrolla una labor continuada de apoyo a organizaciones como Plena Inclusión, la organización que representa en España a las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo.

Asimismo, colabora de forma permanente con Famdif/Cocemfe-Murcia, Federación de Asociaciones Murcianas de Personas con Discapacidad Física y Orgánica, para impulsar acciones dirigidas a lograr la integración social y cultural de las personas con discapacidad física. Dentro de esta misma línea de actuación se enmarca la colaboración con Asteamur, la Asociación para Personas con Trastorno del Espectro Autista de Murcia, y con la gala gastronómica solidaria GastroTEA que organiza desde hace años. Dicha asociación ofrece a sus usuarios servicios como seguimiento psicopedagógico, apoyo educativo en los centros escolares, escuela de padres o talleres de actividades varias.

Igualmente, mantiene una continua colaboración con la Asociación Murciana de Padres e Hijos con Espina Bífida, Amupheb, a través de diversas iniciativas, como el apoyo a la representación de sus obras teatrales.

Astrapace es otra de las organizaciones que apoya la Fundación Cajamurcia para mejorar la calidad de vida de las personas con parálisis cerebral y patologías afines y potenciar al máximo sus capacidades. En el ámbito de las discapacidades sensoriales, la Fundación Cajamurcia presta ayuda a las organizaciones que trabajan en favor de las personas con discapacidad auditiva, como es el caso de la Federación de Personas Sordas de la Región de Murcia (Fesormu) y la Asociación de Padres de Niños con Problemas de Audición y Lenguaje, Aspanpal, de la que es socia de Honor.

También colabora con Astus, Assido Murcia y Asido Cartagena y Fundown, con la finalidad de contribuir a que las personas con síndrome de Down puedan conseguir la máxima autonomía y un mejor desarrollo de sus capacidades. Otra vertiente que sigue esta línea es el fomento de la integración social y educativa de personas afectadas por deficiencias físicas, psíquicas o sensoriales y el apoyo a sus familias.

La protección social de la Fundación Cajamurcia se extiende a colectivos en situación de riesgo de exclusión social, como personas con problemas de adicción que acuden a Proyecto Hombre, residentes en centros penitenciarios, personas sin hogar… Los inmigrantes reciben también el apoyo de la Fundación Cajamurcia a través de la colaboración de instituciones como la Fundación Cepaim, que apuesta por facilitar su inserción, así como la de miles de ciudadanos que viven en la exclusión.